Cómo si de un cuento se tratara, este viaje ha sido magia de principio a fin. Viajamos en el Polar Express, un tren nocturno con camarote, ( y Papa Noel nos dejo una sorpresa bajo de la almohada).
Llegamos hastaRovaniemi, allí conocimos a Elfos, condujimos motos de nieve, comimos salmón y reno, cantamos frente al fuego mientras hacíamos salchichas, montamos en trineo de renos, les dimos de comer…
También montamos trineos de huskies, fue maravilloso y lo mejor… Santa vino a nuestra propia casa y le trajo regalos a los más pequeños, qué momento más inolvidable.
Este viaje perdurará siempre en nuestros corazones.
















